En este sentido y para evitar que se hagan daño a sí mismos o a su patrimonio, y a nosotros o a nuestro patrimonio como familiares de ellos, es por lo que se tramitan las incapacidades. De igual modo, se puede tramitar una incapacidad para poder internar a una persona en un centro de ayuda (bien sea por adicciones o bien sea por enfermedades psicológicas graves).
En cualquier caso, a esa persona que resulta incapaz se le deberá asignar un tutor (que suele ser un miembro de la familia) y que es quien pasa a hacerse cargo del incapaz.